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¿Quién hay detrás de la cámara?

Si quieres saber más cosas sobre mi persona, te invito a que te prepares un café, porque aquí y ahora te voy a contar como comencé en este oficio tan desafiante y quien soy.

Todo empezó en el año 1989 cuando buscando una motivación en mi vida, quise estudiar música en el conservatorio de Málaga y por casualidad encontré la Escuela de Artes Plásticas y Oficios Artísticos.

Pues sí, así es como descubrí que se podía estudiar fotografía, y en ese mismo  momento decidí dedicarme en cuerpo y alma a todo lo que tuviese que ver con hacer fotografías.

Pero esa historia te la ampliaré más adelante y ya que has llegado hasta aquí, te hablaré primero de mi especialidad, que como sabes es la fotografía de bodas y eventos, entre otras disciplinas.

Mi formación y experiencia como fotógrafo es muy completa, he realizado fotografía de todo tipo, por eso mi estilo fotográfico es muy ecléctico y adaptable a los gustos personales de cada cliente.

Esto es debido a mi trayectoria  desempeñando mi trabajo como fotografo para agencias y estudios, empresas que me han encargado fotografías con muy diferentes estilos y para clientes muy variados.

Fotografiar instantes, narrar historias y seducir con imágenes es mi vocación y el oficio de mi vida.

Pienso que la vida vuela, y considero que cada minuto cuenta. Por eso me gusta atrapar momentos con fotografías, sobre todo los momentos más intensos, los más auténticos, esos momentos que cuentan de verdad y que de otra manera se olvidarán.

Confiar tus mejores momentos a un fotógrafo profesional es la mejor forma de inmortalizar un relato.

Mostrar quién eres es uno de los mejores legados que puedes dejar en esta vida, pues con imágenes otros podrán contar quien eras, que te hacía feliz y cuál fue tu granito de arena en esta existencia.

Personalmente considero la fotografía tan necesaria como el agua y un bien universal, es una manera de parar el mundo, de pausarlo y de mostrarnos ante él.

Por eso la fotografía es tan popular y por eso yo soy fotógrafo, porque la vida corre, se escapa y con una cámara la puedo atrapar.

Para mantenerme más de tres décadas al pie del cañón he tenido que estar en continua adaptación «Be water my friend» que decía nuestro amigo Bruce Lee, y en este frenético mundo en el que todo evoluciona tan rápido, dichas palabras no pueden ser más ciertas, y si no quieres convertirte en un viejo Mustang tienes que renovarte o morir.

La fotografía para mi es como el aire que respiro, mis comienzos fueron de vieja escuela, sí de carrete y en blanco y negro, de los que no miraban la pantalla para hacer la foto, entonces existía otra magia.

Ahora tenemos cámaras mirrorless, la tecnología cambia a velocidad de vértigo, nos sobran megapíxeles y los dispositivos móviles lo han cambiado todo.

Pero estas son sólo herramientas, lo importante no es la cámara, es el fruto que obtienes de ella, lo que cuentas, de donde vienes, a donde vas, las personas que amas y lo que llevas por dentro, eso es lo que le da el valor a la fotografía.

Y a la vida.

Mi cometido como fotógrafo es narrar ese día tan importante para ti, ya sea tu boda, la comunión de tus hijos o ese evento de empresa en el que has puesto todas tus expectativas y en el que tanto has invertido. Proporciono recuerdos imborrables con imágenes profesionales de los acontecimientos.

Lo hago con los medios adecuados y con el saber hacer que dan los años de experiencia, pues comencé bien joven, he documentado cientos de eventos sociales y habré retratado cerca de 40.000 personas o más. Estoy lejos de exagerar si digo que son cientos de familias y miles de niños los que conservan unos recuerdos geniales con fotografías de mi cosecha.

Ofrezco mis reportajes a clientes que valoran el trabajo de un un buen profesional. Soy un fotógrafo muy completo, puedo abordar clientes con diferentes exigencias y conseguir que queden contentos.

Mi implicación es total y eso es porque quiero cumplir tus deseos, recuerda trabajaré para ti y puedo aplicar diferentes estilos a mis fotografías, quiero que seas feliz.

Es cierto, que hoy día con un móvil se hacen fotografías y videos increíbles, pero yo ofrezco servicios fotográficos a clientes que valoran la estética de la fotografía como arte, que la consideran de necesidad y saben de su poder para contar historias.

Me gustan los clientes que desean un resultado tangible, fotografías que se puedan tocar en su álbum, verlas en un marco colgadas en la pared o atesoradas en la vitrina del salón.

Personalmente creo que para un recuerdo de carácter familiar, ¡un pendrive sólo!, carece de chicha, yo considero que un fotolibro y enmarcar las mejores fotos es imprescindible.

Imagina que se borran tus fotos del disco duro o se te pierde el pendrive con todo el reportaje.  Un álbum de calidad puede durar cientos de años y cada día tendrá más valor.

Para completar la maquetación del álbum digital o foto-libro, podréis elegir las tendencias o modas de edición y diseño que más os gusten.

Una vez decidido os presentaré un pre-diseño sobre el que podréis hacer vuestras correcciones, así el resultado quede totalmente personalizado.

Para mi tan fundamental es adaptarme a vosotros, como saber que tipo de fotografía deseáis, lo más importante para mi es que quedéis satisfechos y felices.

En el caso de eventos corporativos o empresariales, tener copias físicas no es necesario pues el cometido de las fotografías es diferente, proyectarlas en una pantalla, verlas en un monitor o usarlas en internet y redes sociales.

Si buscas un fotógrafo por unos pocos euros y un almuerzo cambia de página.

Si al contrario buscas un profesional cualificado con formación, experiencia, amplia trayectoria y equipo adecuado, estás en el lugar correcto.

Para evitar confusiones o malentendidos quiero saber lo que espera mi cliente de mi,  y así, para ambas partes todo será mucho más sencillo.

En mi caso necesitaré de tu confianza y para ello nos reuniremos en persona.

Te presentaré un formulario que tienes que rellenar, serán sólo cinco minutos, con él sabré exactamente lo que deseas, y de esta manera podré realizar un servicio personalizado y exclusivo solo para ti o para quien vaya dirigido.

Adoro mi profesión, consigo que las personas se sientan felices con mi trabajo, me fascina y también me hace feliz. Siempre hago mi trabajo con ganas.

Si estáis decididos seré vuestro fotógrafo, os aportaré serenidad y confianza y estaré presente en todo momento, por supuesto de manera discreta.

Recogeré con mi cámara cada suceso del acontecimiento y estaré atento a todos los detalles, nada quedará en el olvido.

Formación

Nací en Ávila (ciudad natal de Santa Teresa) en 1971.

Hice «parbulitos» en el convento de la Milagrosa y el EGB en el Colegio Diocesano Asunción de Nuestra Señora.

Cambié de residencia con 13 años, en 1985 nos mudamos al pueblo natal de mi madre Fuengirola, donde nacieron mis hermanos mayores.

Cuatro años después de llegar a este municipio malagueño, comencé mis estudios de fotografía.

Por aquel entonces tenía diecisiete años, edad en la que me propuse por delante una formación reglada de cinco cursos como fotógrafo profesional, en la que todavía es la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de Málaga.

Algunos de mis títulos son:

Graduado en Artes Plásticas y Oficios Artísticos en la Especialidad de Fotografía Artística (promoción 1994)

Graduado en Artes Plásticas y Diseño en la Especialidad de Decoración Publicitaria ( promoción 1999), (Escuela de Artes Plásticas y Diseño San Telmo de Málaga).

Con grandes maestros como José Luis Gutiérrez (Fotografía), Bernardo Roquero (Dibujo Artístico), Julio Tobar y Francisco Gómez (Diseño Gráfico), María Dolores Morcillo (Derecho), y algunos otros que me dejo en el tintero.

Simultáneamente realicé otra formación fotográfica  a distancia durante dos años a través de la Editorial Planeta DeAgostini culminando el curso como fotógrafo también de manera sobresaliente.

Mi formación es cualificada y constante. Hoy en día las nuevas tecnologías nos obligan a reinventarnos continuamente, y se hace necesario actualizarse con nuevas técnicas y tendencias, por lo que estoy siempre en continua formación fotográfica y multimedia.

Me he formado en Nuevas Tecnologías Multimedia en varios centros especializados de Málaga, además de en el PTA (Parque Tecnológico de Málaga) en empresas como CETECOM o INGENIA.

También participé en seminarios de fotografía digital ofrecidos por laboratorios de revelado industrial como KITOLI y en  algunas agrupaciones fotográficas.

Estoy Titulado en Comunicación e Imagen a través de la CEM (Confederación de Empresarios de Málaga).

He realizado diferentes cursos homologados por la Junta de Andalucía, sobre tratamiento digital de la imagen, edición vectorial, diseño gráfico y maquetación.

Tengo formación sobre calibración de monitores, impresoras y distintos periféricos, garantizando resultados profesionales en la coherencia de color a través del empleo de calibradores y colorímetros, tuve una faceta como operario de plotters de impresión y corte.

En la actualidad amplío mis capacidades formándome en marketing digital, diseño web con WordPress y DIVI, así como en copy y redacción de contenido para redes sociales.

TRAYECTORIA

Comencé realizando mis primeros reportajes comerciales allá por el principio de los años noventa.

Fotografías analógicas en blanco y negro de amigos y sus bebés, para compañeros de la Escuela de Arte, comuniones para hijos de vecino, algunas bodas para familiares, muchos retratos y algún pase de modelos.

Fotografías que posteriormente revelaba en mi propio laboratorio casero, todo siempre en blanco y negro.

Aunque recordando realmente empecé saliendo a la calle con la cámara para hacer fotografía callejera o street photography que suena más chic.

Lo hacía con cautela y mucha astucia, buscando siempre algo interesante que retratar un suceso un acontecimiento.

Desde que descubrí la fotografía mi hambre fotográfica ha sido creciente.

En alguna ocasión me han «intentado» robar el equipo, me ha ocurrido esperando que sucediese algo digno de fotografiar y absorbido por la toma del momento.

Pero mi espíritu siempre a sido atrevido, de retratista y reportero documental y el miedo nunca me ha echado para atrás.

Siempre miro por el rabillo del ojo y me anticipo a los acontecimientos para evitar cualquier tragedia.

He practicado desde mi infancia artes marciales de las que soy un apasionado, comencé con el Judo a los siete años y posteriormente he ido practicando Taekwon-do, Muay Thai y ultimamente Aikido que es menos agresivo pero muy efectivo.

Me gustan todos los deportes, también he practicado, atletismo, balonmano, baloncesto, frontón, montañismo piragüismo, surf y natación. De hecho en mi época de estudiante trabajé como socorrista acuático,

Realmente soy intrépido e incluso realicé, rápel, sky alpino y de fondo, (aunque me quedé con ganas de más). Mi próximo reto es tirarme en paracaídas y dar la vuelta al mundo.

Si mi trabajo requería entrar en alguna zona  insegura o desconocida me llevaba a Luisita mi mascota, una perra belga-alsaciana que sólo con su presencia ejercía de ángel de la guarda, en realidad era una santa y jamás mordió a nadie.

Luisita mi adorable y cariñosa mascota fue siempre mi fiel compañera en esas aventuras fotográficas, en parte de mi vida y en la de mi familia en la que siempre hemos tenido perros, el primero fue Sultán, luego llegaron Yari, Tuca y otros animales como cotorras y hánsters.

Aunque en primer lugar fueron los gusanos de seda, teníamos una morera en el patio y podía criar cajas enteras de zapatos con esos gusanos para después venderlos en el cole, era genial.

Una vez terminada mi formación continué colaborando con varios estudios fotográficos de barrio de Málaga, alguno con el cual y a través de su promoción tuve la oportunidad de visitar más de un centenar de pueblos de Andalucía, realizando fotografía a domicilio, retratando niños de cero hasta los doce años y a las familias al completo.

La fotografía infantil me daba y me da gran satisfacción, por el éxito de las fotos que consigo, sabiéndome capaz de capturar con naturalidad el carácter que tienen estas personitas que son nuestros hijos.

En realidad nunca me ha gustado crecer, creo que por eso empatizo y sintonizo con la energía que transmiten los más peques.

A veces me gusta saturar y contrastar las fotos infantiles, de manera que los colores vibren e irradien energía sin que pierdan profundidad. En otras ocasiones directamente opto por el blanco y negro. Puedo variar de estilo y valoro cualquier propuesta hecha por mis clientes, me aburre la rigidez mental simplemente prefiero ser más dinámico.

En mis comienzos había poca cultura fotográfica por parte del público general, y principalmente de esos negocios fotográficos habitualmente llevados por técnicos de laboratorio, empresarios y no verdaderos fotógrafos apasionados.

Esto tenía como consecuencia que los gerentes de estos centros me pidieran que cambiara mi estilo, que fuera más clásico o más moderno, ni ellos lo sabían y que no me implicara tanto con los clientes que en realidad quedaban siempre satisfechos.

Pero fotografiar tiene algo más, ganar dinero es necesario pero se necesita pasión por lo que se hace, estos empresarios me producían descontento me impedían ser yo mismo, necesitaba implicarme en el proceso de la toma, como sino podría yo disfrutar de mi trabajo.

Mi formación principal fue en una escuela de arte, para mi una fotografía no se reduce a si es bonita o fea, o si has salido bien o mal, una buena fotografía es una suma de aciertos, qué quieres mostrar, cómo lo vas a interpretar, su creatividad, la composición, la historia que cuenta… y por supuesto una buena técnica.

Tras esta etapa llegó el cambio de siglo, por entonces asomaba la nueva era digital, y decidí dejar la fotografía profesional para los fines de semana y dedicarme a estudiar decoración publicitaria.

Durante un tiempo a trabajé estilos fotográficos más expresionistas como los del «cine negro» con una fotografía muy contrastada, con fuertes claroscuros y contraluces.

Supongo que mi subconsciente recuerda a Harold Lloyd, Buster Keaton o al gran Charles Chaplin, con los que disfrutaba plenamente en mi infancia. Influencias que ahora suelo dejar para proyectos muy personales pues ya dejaron de ser comerciales y no los suelo mostrar.

Estos estilos son de mis preferidos y están vinculados a mis comienzos de película en blanco y negro y ahora los fusiono con el color dándole mucha intensidad a mi estilo personal.

Como soy un sagitario, el eterno estudiante que siempre apunta al infinito con su flecha, me resulta fácil estudiar cosas nuevas, por lo que en el 2000 comienzo una nueva formación, en esta ocasión especializándome en diseño gráfico. Mi trabajo como fotógrafo lo reduje a reportajes de boda y comuniones.

También en el 2000 fui seleccionado para un proyecto web de una multinacional alemana y colaboré con una  imprenta maquetando revistas y libros, participando en las labores de foto-mecánica e impresión offset, me quedaba poco tiempo pero me las arreglé hasta para realizar las practicas de fin de carrera en la Unidad de Imagen Corporativa del Hospital Carlos Haya de Málaga.

Concluida esta etapa y recomendado por el Centro de enseñanza Don Juan Díaz en el que me formé al año siguiente como diseñador, comencé a desarrollar plenamente mi profesión, esta vez como fotógrafo de producto, editor y retocador para una conocida empresa de importaciones de Málaga (Exclusivas Camacho), con distribución a nivel nacional y con la que comencé a crear unos de los primeros catálogos digitales para venta online de la época.

Durante los fines de semana seguía colaborando con algunos estudios realizando bodas y otros eventos.

Llegado el momento, y debido a mi espíritu siempre inquieto, opté por cambiar otra vez de gremio dedicándome a la decoración publicitaria, tanto interior como exterior, diseñando vallas, lonas, luminosos, stands y todo tipo de cartelería.

De nuevo y como siempre las recomendaciones boca-oreja funcionaron, realizando durante varios años encargos como fotógrafo para Contacto-Publicidad, en está ocasión me recomendó Sela Martínez una amiga y compañera de la Escuela de Arte, que estuvo durante años vinculada a esta agencia.

Agencia que me obligaba a ser muy competitivo y todoterreno, realizando con solvencia fotografías para todo tipo de campañas y dando solución a sus necesidades de fotografía de stock. Una de las agencias con más antigüedad y mejores cuentas de la provincia, que funcionaba a toda máquina en pleno boom inmobiliario.

Llegó otra crisis y al final hasta las agencias más grandes y antiguas cayeron, y es que mientras más subes más dura es la caída. Saturado busqué salida en otro sector, prestando un servicio muy diferente al que venía realizando a hasta ese momento.

Trabajé durante una década como taxista de noche, una experiencia muy enriquecedora a nivel humano, pero muy tediosa por las horas muertas y peligrosa por el agotamiento al volante, los borrachos, las peleas y los atracos. De esta etapa tengo para escribir unas cuantas novelas de cine negro o a lo taxidriver.

Un saludo para los taxistas nocturnos que se juegan la vida cada día para llevar el pan a sus casas. Porque a pesar de su cuestionable fama en su mayoría son ángeles de la guarda que siempre te dejan en la puerta de tu casa, y que Dios los proteja.

Pero resurgiendo como Ave Fénix, poniéndome al día constantemente y dando pasos firmes hacia delante en mi trayectoria como fotógrafo es como continúo en pie y surfeando en este oficio ahora azotado por el covid, siempre preparado para coger la mejor ola, la mejor imagen, el mejor instante, el más emocionante, pues la fotografía nos hace inmortales y esa magia es insuperable.

Durante todo mi recorrido profesional estuve en continua evolución, actualizando mi formación e invirtiendo en medios adecuados, siempre entrenado y preparado para poder captar las mejores fotografías.

Un fotógrafo profesional tiene que saber muy bien lo que hace, conocer bien el tema en el que trabaja y tener claro de que el objetivo es crear y narrar para comunicar un mensaje, una idea o bien para contar una historia …de amor, de alegría o pena, y para ello se necesita método habilidad y técnica.

La fotografía es una herramienta mágica de comunicación visual con ella puedes congelar una emoción, destacar una idea o crear una fantasía, todo lo imaginable es posible en fotografía.

La fotografía es un verdadero ARTE estoy convencido de ello y la historia lo confirma siempre se han manipulado las fotografías con el objetivo de embellecerlas de darles personalidad propia.

Cuando empecé en 1989 no existía photoshop, para exponer en la ampliadora de negativos más o menos alguna parte de la escena fotográfica, se hacían reservas y tapados pegando trozos de cartulina en alambres o directamente metiendo las manos debajo de la ampliadora haciendo sombras chinescas.

Y desde luego era muy artesanal por lo menos en el blanco y negro que era lo que yo normalmente procesaba.

Para darlas carácter se utilizaban papeles duros o blandos, se viraban al selenio o al sepia, se utilizaba la solarización e infinidad de otras técnicas.

Para aclarar detalles en luces y sombras se utilizaba la reducción al ferricianuro potásico.

Para difuminar una imagen se untaban vaselinas en la óptica, se colocaban filtros gradientes y de colores delante del objetivo y de las luces también.

Para dar color al blanco y negro se utilizaban acuarelas y rotuladores.

En fin siempre se ha manipulado el resultado utilizando películas con más o menos contraste, más o menos grano o definición, vamos lo que hoy se llama ruido digital.

Pero en realidad poco ha cambiado, para mí la fotografía es mental, lo demás son técnicas utilizadas en diferentes épocas, la base siempre es la misma, un instrumento para captar la luz, un soporte para recogerla y otro para interpretarla.

La lectura sobre el resultado es tan variable como la percepción de la realidad de las personas que hay en este mundo.

La fotografía es  un ejercicio de anticipación, improvisación y creatividad, hay que estar siempre dispuesto. Tienes que implicarte, dar todo lo que tienes y añadirle algún secretillo más. Y aun así no hay nada garantizado en un momento todo puede girar.

Diez o doce horas super concentrado haciendo fotos durante un reportaje con todo el equipo a cuestas sinceramente te pueden machacar, pero es el nivel que me exijo a mi mismo si me contratas y el que se exige cualquier fotógrafo profesional  verdaderamente implicado y con verdadera vocación.

Cuando te dedicas en algo con tanta pasión nada te pesa y siempre das el máximo hasta el final.

Yo disfruto tanto consiguiendo buenas fotografías que trabajo siempre con amor, siempre con pasión y siempre con una gran satisfacción, la que me proporciona una y otra vez esta profesión tan desafiante y bonita.

Todos los eventos son diferentes y con las bodas ocurre lo mismo nunca hay Sota, Caballo y Rey, es como en la película Forrest Gump nunca sabes el bombón que te va a tocar.

Una novia tímida, unos novios que se casan de segundas, una pareja gay, o unas bodas de plata o de oro, una boda es en la montaña y la siguiente es en la playa.

Hay que estar siempre atento y dispuesto para garantizar resultados. La cámara sólo es una herramienta y si es buena mejor, pero el que está detrás es el fotógrafo, que realiza un trabajo serio, hay que considerarlo y evitar banalizar diciendo que sólo aprieta un botón. Por eso cada reportaje fotográfico tiene un valor y un precio.

Luego hay que dedicar horas al ordenador, que tampoco vale una bicicleta necesitas un torpedo con una buena memoria RAM, un buen procesador y monitor profesional bien calibrado que refleje colores reales en la pantalla.

Y como paso de aburrirte más que ya está bien, para terminar quiero recordarte algo importante y es que al realizar fotografías se pueden capturar instantes, se pueden crear imágenes, se pueden construir escenas, y si lo haces con profesionalidad, oficio y medios adecuados se pueden garantizar unos resultados, cosa que difícilmente podrás conseguir sin entrenamiento formación y experiencia.

Tiene premio que hayas leído hasta aquí, y en agradecimiento por tu tiempo e interés y si lo deseas para que puedas conocerme trabajando te voy a obsequiar con un BONO-REGALO, válido para una mini-sesión fotográfica en exteriores de retrato, pareja o familia, sí totalmente GRATIS.

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P.D.: Que Dios te bendiga con mucho amor y éxito abundante en cada uno de tus eventos.

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Ramón García Fotografía

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